miércoles, 4 de marzo de 2009

TIEMPOS DE LAMBISCONES....

CON LOS TEMAS DE LA POLÍTICA LOCAL Y ESTATAL, CON TODO EL REFUEGO QUE SE HACE POR EL PROCESO ELECTORAL DE ESTE AÑO, PARA RENOVAR EL CONGRESO, MUCHOS POLÍTICOS SOSTIENEN QUE NO SE SELECCIONA A LOS MEJORES. PERO ESO SÍ HAY UN MODO DIRECTO PARA PODER SER SELECCIONADO Y NOS DICE UNO DE LOS NUEVOS PRECANDIDATOS A DIPUTADO QUE ÉL LLEGA: “NO POR BARBERO, PORQUE NO LO SOY, LLEGO PORQUE A MI LÍDER LE ENCANTA QUE SEA UN LAMEHUEVOS Y NI MODO SI QUIERES LLEGAR EN LA POLÍTICA HAY TIEMPOS PARA TRAGAR SAPOS, PERO TAMBIEN HAY TIEMPOS PARA LAMER HUEVOS Y HACERLE AL TAPETE…”

Hace unos días, uno de mis queridos amigos, hombre sensible, lleno de pasión por la vida, experimentado en los temas de la vida y de la muerte me contaba la trama de la película que ganó ocho Oscares: “ Quisiera ser millonario (SLUMDOG MILLONAIRE)”, trata de dos niños se quedan huérfanos cuando un grupo de enemigos dentro de las muchas guerras étnicas religiosas que se dan en el mundo y en especial en la India, matan a su madre. Los dos niños caen en las garras de los traficantes que son los que hacen a los niños de la calle para la venta de drogas o para ingresarlos a los grupos de limosneros a los que explotan por medio de la deformación y al dejar ciegos a las criaturas que caen en sus garras. Los niños se dan cuenta que van a ser deformados y ciegos por lo que optan en jugarse el momento y lanzan el ácido utilizado por este barbajan. Se van huyendo y caen en las garras de los narcotraficantes que son los que les permiten vengarse de aquel grupo de hombres que explotan a los niños deformándoles y dejándoles ciego. En este trance, el pequeño se enamora de una niña que posteriormente es tomada como amante del jefe de la mafia donde su hermano mayor se emplea y es cómplice. En tales tragedias el pequeño se inscribe en un concurso que le permite llegar a ganar una fortuna y en ese inter tiene que liberar a la chica de las manos del mafioso y para ello, las tragedias empañan su vida”. En fin, entre el moco tendido, el llanto a cada episodio, con la tristeza de la realidad, la trágica realidad que sucede en todos lados y niveles, explicaba a mi esposa y a mis hijitos, Sócrates de diez y Karisma de ocho la trama que me habían contado y la tragedia que esto representaba como una realidad cotidiana. Los niños me decían que no querían ver la película porque seguramente sería muy triste y es verdad, la realidad no tienen nada de alegría ni de belleza, es tristeza y tragedia de todos los momentos y de todos los días.

En nuestro país, hay miles de niños que están desaparecidos, que se han perdido y miles de familias viven esa desgracia y la sufren con todo el dolor porque las autoridades no tienen capacidad ni interés en recuperar a esas criaturas y saben que existen bandas organizadas de limosneros que tienen en explotación a miles de niños que han sido robados o que la tragedia familiar les ha dejado en la orfandad o se han incorporado a los niños de la calle para ser explotados sexualmente, caer en las drogas o en la práctica del robo y del asesinato donde cientos de niños son utilizados como sicarios. Hace apenas unos días, en varios diarios, se contaba la historia de dos hermanitos que huérfanos llegaron a vivir a la casa de algunos parientes y éstos les sometían a torturas físicas y mentales de tal brutalidad que no se pudieron ocultar y, al descubrirse, se dieron pormenores de dicha explotación y brutalidad en el trato a los seres desprotegidos e inocentes.

Todos saben que miles de limosneros que aparecen con criaturas drogadas o explotadas, tienen sistemas de alquiler de las mismas y ellas los explotan de tal suerte que los niños se ven forzados a pedir limosnas o a venderse sexualmente para lograr llevar el dinero que les exigen todos los días sus explotadores, mientras tanto, los policías, le hacen al tonto y al loco para recibir las participaciones de las corruptelas y complicidades. Eso sí, el Procurador General de la República, desde la comodidad de sus lujosas oficinas, reclama a los medios de comunicación por las notas donde según él, los periodistas, le hacemos el juego a los grupos del narcotráfico porque hablamos del tema y, para el gobierno represor y fascista, seguramente, lo mejor, es que no se hable de esto porque creen que no conociendo la realidad las gentes no se preocupan y por esa razón el tontin tontón de Vicente Fox, recomendaba que no se leyeran los diarios para no inquietarse por lo cruel de la realidad.

Seguramente, dentro de esta óptica de control de la información donde asegura que sería peor controlar la información a que los medios y los periodistas se autocensuren, es como piensan que, ocultando noticias y encubriendo la realidad y la tragedia desaparecerán, tal como recomiendan muchos funcionarios del panismo que piensan que, si pensamos en forma positiva, las cosas cambian y esto es verdad, pensando en cosas positivas las cosas mejoran y es lógico que si pensamos en forma optimista para que los funcionarios mediocres, corruptos, ineficientes y cobardes dejen el poder, con seguridad las cosas mejorarán, por aquello que señalan los brasileños de que: “Los pueblos crecen cuando sus gobernantes duermen” y, durmiendo, no hacen pendejadas, no comenten las arbitrariedades y los robos, no generan y alientan la corrupción y, no roban tanto.

Si por optimismo no dejamos ni paramos, por desgracia, ese optimismo que generamos en el día, lo perdemos en la cruda realidad. Así que pensamos que la obligación constitucional de cualquier gobierno es el de garantizar el trabajo de sus ciudadanos, cuidar de sus bienes y vidas y por tanto, dar la seguridad necesaria para que todos podamos vivir sin angustias y sin represiones, en fin, cuidar, es la obligación de los políticos y los funcionarios, pero es lo que menos hacen y ahora, hasta la seguridad pública está sometida a la compra venta y a la explotación del giro para que un grupo de hampones, ligados con los jefes de la “seguridad pública,” sean los que exploten tan lucrativo negocio y claro, los ciudadanos, tenemos que pagar por las ineficiencias, corruptelas y complicidades y también, comprar nuestra “seguridad”, que tampoco es real, porque los policías privados solamente obedecen a los hampones, políticos y funcionarios que protegen los negocios, no a los ciudadanos que pagamos por esa seguridad.

Claro que en este país, lleno de zonas marginadas, explotadas, sin servicios públicos, sin seguridad, sin medios, donde sobre viven los duros y los guerreros, los que saben usar la fuerza o tienen la fuerza por medio de las armas y la organización de mafias, el único futuro que queda a los jóvenes de las colonias marginadas y empobrecidas, es ser parte de las pandillas y de las mafias que explotan, venden a los niños para la explotación sexual, para solicitar limosnas o trabajar y robar para poder comprar drogas y para comer, mal comer, para medio morir todos los días..

Hace unos días, los policías de Estados Unidos hablaban de que miles de niños indocumentados de Centro América y México eran explotados por las bandas dedicadas al comercio sexual y, cada uno de esos niños y niñas, las utilizaban, cuando menos, quince veces en el día, así que nos podemos dar cuenta de la brutalidad y lo deshumanizado de tal explotación, mientras las autoridades de seguridad se espantan, porque salen tales noticias que dicen alientan al delito y son malas para la salud y la tranquilidad de los mexicanos, como si los medios y los periodistas, fuéramos los causantes de tales tragedias, cuando ellos, son los responsables de que aumenten cada día la violencia y el delito.

lunes, 2 de marzo de 2009

PANDILLAS URBANAS

EN LA FRONTERA TAMAULIPECA, circula un chiste de niños en las escuelas: “Una maestra les dice a sus niños de cuarto año que los alumnos que empiecen sus apellidos con las letras de la a A la M se deben sentar en las filas del lado derecho, los niños cuyos apellidos empiecen de la letra N a la Y se deben sentar del lado izquierdo. De pronto, una manita de un niño se levanta y le pregunta a la maestra: y los que tenemos el apellido que empieza con la letra Z, en ¿qué fila nos sentamos?. Inmediatamente, la maestra, le contesta: “los ZETAS, se pueden sentar en donde les venga su chingada gana, no les repliquen ni les digan que no”. Hoy, las cosas se complicarán políticamente, sobre todo, cuando en las rifas del IFE para integrar las casillas electorales, ha salido premiada la letra Z y esto querrá decir que: pueden hacer lo que les venga su chingada gana y ni quién se les ponga al tiro o a los tiros…

En la sección Sociedad, Cultura y Tecnología, editada por el diario El Universal, del día 2 de marzo, aparece un extraordinario reportaje firmado por Salvador Frausto Crotte, sobre LAS PANDILLAS DE NUEVO LEÓN. “En el área metropolitana de Monterrey hay unas mil 600 bandas urbanas, veinte de las cuales están involucradas en el narcomenudeo. La policía local. En vez de combatir a los grupos ligados a “Los Zetas”, extorsionan a los jóvenes, los golpean e incluso les venden armas”.

“El cácher acaba de salir del hospital, donde pasó un mes de infierno luego de que durante una pelea con unja banda rival, le perforaron varias veces el abdomen con un picahielos. “Me ha llovido. Estoy sin dientes, todo cicatrizado, de puras broncas. Lo de los dientes fue de una pedrada en seco, y no supe ni quién. Nomás por andar tirando piedras, por sentirme el mero”, dice.

“Su pandilla, LOS CHIFLADOS de la Gloria Mendiola, una colonia del norte de Monterrey, es considerada por la policía local como una de las más peligrosas de la región, y él, hasta hace poco, era uno de los muchachos más bravos del grupo que se reúne en las calles de este paupérrimo barrio tapizado de graffitis, donde además destaca, a la sombra de un árbol, la foto de “EL MECHAS”, UN JÓVEN DE 24 AÑOS QUE FUE ASESINADO HACE ALGUNAS SEMANAS, LUEGO DE UNA RIÑA EN LA QUE “El Emilio” le pegó un tiro.”

“La acción de este chavo, quien ahora está en la cárcel, es todo un tema por estos días: unos dicen que los familiares de EL MECHAS ESPERARÁN A QUE EL INTEGRANTE DE LA BANDA DE los chiflados salga de prisión para aplicar la ley del ojo por ojo, diente por diente; otros aseguran que los que no pueden dormir son los policías que capturaron al muchacho que se hizo querer de muchos porque, afirman, era un “gran camarada” y un “estupendo fotógrafo”.

“La muerte del amigo y las heridas en carne propia parecen haber provocado una reacción en EL CÁCHER, de 25 años, quien ingresó a LOS CHIUFLADOS a los 12. “Ahora traigo un rollo más calmado porque ya viví, ya sé cómo está el rollo. Varias veces me corrieron de mi cantón. Tuve bastantes problemas con mi familia. Para qué te digo que no, todavía me junto con la banda, les sigo hablando, pero si ya viene una pelea mejor me orillo. Estoy con la banda pero puro convivio, puro blanco, nada de negro”…
-¿Ahora qué haces? ¿Estudias, trabajas?
- Pues ahorita tengo una lesión y no puedo trabajar, pero trabajé y estudié hasta la primaria nada más”.

“UN MUCHACHO DE 18 AÑOS QUE ESTÁ JUNTO A El Cácher INTERVIENE EN LA CONVERSACIÓN: “Yo estudié hasta la secundaria”.
-¿A qué te dedicas’.
-A ROBAR Y TRABAJAR, PARA CONSEGUIR PARA LA DROGA Y PARA COMER TAMBIÉN” En realidad, es uno de los mejores trabajos que he leído sobre un tema tan difícil de tratar como es este conflicto social que se genera en miles de calles y en cientos de colonias populares, las inmensas mayorías que abandonadas, silenciosas en un tiempo, domesticadas por muchos organismos políticos y sociales, de pronto, despiertan y, en la frustración y el resentimiento, se convierten en bandas que luchan primero entre sí, después establecen las relaciones en zonas distintas porque la miseria y el desempleo los obliga a emigrar y, posteriormente, como son de ley y valientes en las broncas, pues caen en manos de la delincuencia organizada de tal forma que se convierten en fenómenos como los grupos de las MARAS SALVATRUCHAS que siendo primero emigrados en las zonas empobrecidas del extranjero, posteriormente, se convierten en los grupos de las bases guerrilleras.
Si recorremos las calles de esas colonias, de esas zonas de desastre, de miseria, de marginación, de frustración y resentimiento social tenemos que reflexionar que falta poco para que, desde esas zonas, se inicien las guerrillas urbanas y dentro de este contexto se generalicen las confrontaciones armadas en muchas zonas de las ciudades. Si vamos por las calles de las colonias populares no solamente veremos la inactividad del gobierno y de los políticos donde no hacen jamás una obra pública ni brindan atención social que se merecen esas familias o aseguran los niveles de seguridad que se requieren en las zonas que son gobernadas realmente por las mafias y las bandas. Hoy, también podemos ver en muchas zonas del Sur, Centro o Norte del país los graffitis de las Maras en el M13 o las consignas donde copian las frases de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua o Venezuela hablando de la revolución social y de que el gobierno es un gobierno represor y corrupto, sin credibilidad y que engaña a los ciudadanos, hablan de que es mejor actuar que participar en los procesos electorales y por este camino estamos viendo que se desarrollan las acciones de miles de jóvenes que ya no creen en nada y buscan soluciones a cualquier nivel, incluso, al costo de su vida o de la violencia que todos los días la viven de gratis, sin objetivos, sin razones y sin esperanzas.

Ya vemos cómo se empiezan a robar los alimentos y se llevan a la venta a los mercados del infeliciaje y, para ser claros, ahora, también vemos el robo de medicamentos en las farmacias o en los transportes que llevan esos productos, los golpes que se dan a los almacenes del ISSSTE o del Seguro Social son grandes robos de medicamentos, tanto los controlados como los normales, total, como podemos ver y leer en muchos reportajes, las clases medias son las que compran esos productos porque ya ni a ese nivel se cuentan con recursos para comprar los medicamentos que ordenan los médicos, por eso recordarán que hace unos días, en esta columna, platicábamos de que unos compadres hablaban de que uno de ellos había establecido contacto con una gente que le vende los medicamentos a menor precio que en las farmacias y uno de ellos le preguntaba si este señor, era farmacéutico, a lo que le respondía el otro: “No, es ratero, pero es el que me los consigue a menor precio que en las farmacias”. Así que las clases medias consumen productos piratas y de los mercados sobre ruedas, aunque sean chafas o tengan las etiquetas de que son de marca, total, todos lo hacen y con eso están a la moda o bien, compran los medicamentos robados, a menor precio, pero las películas se ven ya en todas las casas aunque sean piratas, total, es mejor que no comer palomitas… en el infeliciaje le vamos a todas, piratas o no piratas, pero que cuesten menos.