| Es lógico que cuando los cuerpos de seguridad están involucrados en los robos, complicidades, corruptelas, sociedades, delitos. los propios policías de mando se van desgastando de tal suerte que por esa falta de eficiencia y de seguridad en sus mandos se van contaminando de tal modo que para “justificar” el trabajo ante sus superiores, ante los políticos y funcionarios que les protegen a cambio de otras maneras de actuar en la protección del poder, se van encargando los “trabajos” a los jefes de los grupos de la delincuencia organizada y es así que, en esa forma, durante muchos años, los cuerpos de seguridad mantuvieron un “equilibrio” entre los grupos de la delincuencia y era clara la forma del “reparto del poder” porque la policía Federal tenía a unos grupos de delincuentes, los policías de la DFS y Cisen, tenían a otros, los grupos especiales del ejército controlaban a los mandos de unos y otros, además de contar con las ligas de otros grupos, al igual que sucedía con los mandos en los estados y los municipios o con los mandos de las policías privadas y especiales, que consideraban con los cuadros de “entrenamiento” y capacitación que venían contratados por parte de grupos especiales de policías y sicarios entrenados y con base en el extranjero, entre los que destacaban los cuerpos de seguridad de los Estados Unidos, Israel, Francia, Inglaterra, Rusia, Cuba y, ante ese mole de muchos chiles, se fueron perdiendo los controles de policías y de delincuentes y es por ese motivo que ahora se ven intentos especiales de algunos grupos ligados al poder para recuperar aquellos viejos estilos y poner a los propios delincuentes o policías especiales de trabajo rudo a que eliminen a los delincuentes o a los políticos que les estorban en el camino o en el control del poder, así, surgieron los “ESCUADRONES DE LA MUERTE O LA BRIGADA BLANCA”…. Y todos lamentamos los resultados de su actuación que no solamente estuvo destinada a la eliminación de delincuentes o de guerrilleros, también se utilizaron por los jefes del poder político, para eliminar a sus enemigos o terminar con conflictos sociales o políticos… así, tal vez, en un inicio, algunos, aplaudan este sistema, porque parece dar resultado para eliminar a los delincuentes, pero, pronto, también, pueden, esos grupos, actuar contra cualquier ciudadanos sea o no delincuente… Esto mismo sucedió en Guatemala con la famosa organización de la MANO BLANCA que se utilizaba para que, imponiendo una mano blanca pintada en las puertas de los sospechosos de pertenecer a los grupos guerrilleros, los grupos de eliminación realizaran su “trabajo rudo” y así empezaron a eliminar a algunos delincuentes y sospechosos de actividades guerrilleras en Guatemala, posteriormente, se dieron muchos casos donde gentes tomaban venganza contra sus enemigos y pintaban una mano blanca para que los grupos duros los eliminaran. En otros casos algunos pagaban a los grupos de eliminación de gentes para que aprovechando la dinámica y el escándalo, la confusión existente, también eliminaran a sus enemigos. Se eliminaron los trámites judiciales y se tomaba una “venganza de mano propia” que, posteriormente, generaba las intensas matanzas de gentes inocentes y de comunidades enteras ya que, en muchos casos, los propios terratenientes operaban la eliminación de asentamientos de gentes para que se fueran y dejaran los terrenos abandonados y ellos los reclamaran y explotaran en su provecho, así, hay muchas cosas que se tienen que seguir investigando en Guatemala, pero también se tendrían que hacer muchas más investigaciones en México ya que al iniciarse, nuevamente, la creación de los grupos de eliminación, tal vez, fuera del control y del conocimiento de los mandos actuales en la policía y en el ejército o en las fuerzas de control político, es un hecho que existen esos grupos y que están actuando con la eliminación de gentes, algunos de ellos, conocidos delincuentes que por años han gozado de la protección y de la impunidad de los policías y en otros, no hay duda, comienzan a actuar contra “enemigos” de algunos grupos políticos y esto pude provocar una gran confrontación y la acción directa de los grupos de la guerrilla, como ha sucedido en Guanajuato, con la acción terrorista operada por un sector del EPR, para demandar las investigaciones sobre la desaparición forzada de algunos de sus miembros y para exigir frenar la persecución contra su organización. Hace algunos años, se dieron cuenta de las brutalidades de algunos grupos especiales de eliminación de “guerrilleros y luchadores sociales” en Guerrero, Oaxaca, Puebla, Chiapas y Distrito Federal, pero esos mismos grupos, autorizados por un sector del poder político en el país, también entraron a las actividades clandestinas de espionaje y por ese mecanismo controlaron una gran parte del poder político y a muchos políticos que posteriormente, solamente, fueron unos peones en el juego de esos grupos y organizaciones a los que el mismo gobierno les había dado autorización para asesinar, si era preciso, con tal de terminar con los grupos de la guerrilla y con los grupos de la delincuencia organizada que estaban fuera de su control. Así, algunos sectores de la política, incluyendo en sus inicios, la intención y manipulación de este asunto realizada por Vicente Fox, pretendieron dar cause a las investigaciones y para ello crearon la frustrada Fiscalía Especial para la Investigación de Delitos del Pasado que por varias razones y por enormes corruptelas, frustraron sus logros y se perdieron, abriendo una brecha en la investigación se cerraron las posibilidades para hacer una investigación real, porque el mismo gobierno no quería ni pretendía saber la verdad, que ya sabía y por la que algún sector, poderoso sector del poder, se había autorizado a crear a esos grupos especiales para eliminar delincuentes y guerrilleros… y claro, terminaron eliminando y asesinando no solamente a delincuentes y guerrilleros, también a muchos inocentes y controlaron a los grupos de la delincuencia organizada y hoy, parece que, en el “día de muertos” ,tienen su poder para volver a actuar y vivir… aún fuera de la ley, violando el derecho y la justicia, porque lo que importa es demostrar que, por “las buenas”, no se pude imponer la seguridad y es mejor hacer un cambio para imponer por medio de la represión y la violencia esa “seguridad” que no han podido imponer los policías, simplemente ,porque están en el mismo juego que la delincuencia… No hay duda de que existen sectores de la policía, ejército, servicios de inteligencia y de seguridad que están totalmente influenciados por los grupos de seguridad del extranjero y que esos grupos son los que buscan vender sus aparatos de información, espionaje, cursos para crear asesinos del gobierno y buscan crear condiciones adecuadas y logran impactar con hechos violentos para que la gente piense que este modo es el único camino que tiene el gobierno y sus gentes para garantizar la seguridad nacional y pública que, por causa de la ineficiencia, corruptelas, complicidades de los propios policías y gentes de la seguridad se perdió en el país. Así empiezan a actuar esos grupos que como en los tiempos de Hitler golpeaban a los judíos y les saqueaban sus propiedades, hasta que construyeron los hornos crematorios, donde fueron a parar miles de inocentes… este es el mismo mecanismo que hoy nos tratan de imponer los policías políticos que como no pueden dar resultados satisfactorios o aceptables, buscan golpes espectaculares y contratan o dan permiso a los grupos criminales contrarios para que ellos asesinen a los delincuentes que presentan como “trabajo” y limpieza en el país… así, hasta que un buen día, también, cualquiera de nuestros hijos o nosotros seamos sus víctimas para que nos saqueen nuestras propiedades o nos pongan como ejemplo para eliminar en la sociedad…. La violencia solamente genera violencia y no brinda soluciones, la represión solamente provoca división social y confrontación… así que, tal vez, será bueno que el presidente Calderón empiece una investigación sobre el tema, para que al tiempo no se le tache de asesino y represor, como se ha tachado a otros presidentes, que si bien están impunes, no pueden vivir tranquilos con su conciencia… |
viernes, 6 de noviembre de 2009
LA NUEVA BRIGADA BLANCA...
ASESINATOS OFICIALES... EL CAMINO A LA DICTADURA.
Después del paquete fiscal donde los políticos nos han demostrado que les importan un bledo los intereses populares, las demandas del pueblo, porque solamente lo utilizan para que den su voto, un voto condicionado a una serie de promesas que jamás se cumplen, con demagogia, con falta absoluta de respeto a sus declaraciones, promesas y compromisos y sobre todo con la absoluta falta de respeto a su palabra. Así, querámoslo o no reconocer tenemos que aceptar que el primero que ha faltado a todas sus promesas y a su palabra es el presidente Felipe Calderón, y decimos que tenemos que aceptar porque los comunicadores tal vez no tengamos mucha memoria para cosas intrascendentes, pero no hay duda que recordamos todo lo que se ha prometido porque llevamos un recuento claro de las fallas a los compromisos por parte de los políticos, por la simple razón que entendemos que poco a poco, el pueblo, pierde confianza y confianza en los políticos y esto es grave ya que si esto sucede, no hay duda que estamos a un paso de la ingobernabilidad, a pesar de que el secretario de Gobernación festine la “unidad y visión de los políticos para aprobar los presupuestos y el aumento de impuestos” que, el pueblo de México rechaza. Así, recordamos que Felipe Calderón se autoproclamaba el “presidente del empleo” y todo ha sido una farsa, después, declaraba que no aumentaría impuestos y que los eliminaría diciendo y comprometiéndose en la campaña política de que iniciaría con el impuesto de la tenencia y uso de automóviles y, al poco tiempo, lo primero que hace es aumentar los impuestos, no elimina nada y los aumenta y por si esto fuera poco, en vez de generar empleos, los elimina y, por cierto, solamente ha aumentado los sueldos y los empleos de los policías políticos que es en el grupo que se sustenta en el poder, por esa razón, hoy, vemos que en vez de detenciones, como se anunciaba, de los principales mafiosos, los eliminan y los asesinan, como si este fuera el camino para alcanzar la seguridad y garantizar la paz social y política en el país, así que, cuando vemos los asesinatos, además de delincuentes, de luchadores sociales como en el caso de Margarito Montes, vemos que existe una definida política represiva que terminará, como en los tiempos del priísmo, donde se creaban los grupos paramilitares para asesinar a los “guerrilleros” o a los delincuentes, que eran un peligro para la estabilidad política del presidente o le estorbaban en su política de gobierno.
Si la salida es el asesinato a los delincuentes, no esperemos de parte de ellos un trato distinto, porque no existe ningún pretexto, en cuestiones de seguridad, para que sea el mismo gobierno, los políticos y funcionarios los que violen la ley y establezcan nuevas reglas, donde se permite la eliminación por medio del asesinato de los delincuentes o de los grupos de luchadores sociales que nada tienen que ver con la delincuencia y el crimen organizado, para que se permita en el país regresar a los tiempos de la “guerra sucia”, porque si esto lo permitimos, a pesar de que muchos insistan en que es el único camino para garantizar la seguridad ante la ineficiencia, complicidades y corruptelas de los políticos, policías y funcionarios, con el crimen organizado. Así se inició, en su momento, la famosa “guerra sucia” que enlutó a miles de hogares en muchos de los casos de gentes inocentes y de gentes que no tenían nada que ver con la lucha guerrillera de esos tiempos, pero con esto, se permitían crear las condiciones para que un grupo de policías de elite fueran apropiándose de muchos sitios de poder político y económico, de tal suerte que se fueron aliando, en la rama de la Dirección Federal de Seguridad, Cisen y parte del ejército mexicano, con el control del tráfico de drogas en todo el país y fueron ellos los verdaderos narcotraficantes por muchos años, además, lo podía hacer, porque los políticos que les controlaban, estaban controlados por los policías, porque ellos eran los que habían ordenado los asesinatos de muchos dirigentes sociales en el país y, por esa razón, para “premiarles” su labor a los policías y grupos paramilitares, les permitían apropiarse de los “botines de guerra”, es decir, de propiedades, dinero y joyas de los narcotraficantes en su beneficio y no ser entregados a las autoridades como evidencias y como obligación de gobierno, para dar fe de las riquezas acumuladas por los grupos de la delincuencia o bien, se les permitía a los policías políticos hacer los trafiques necesarios para sostener el control de los grupos del crimen organizado, manteniendo el control del tráfico de drogas, mercancías, armas y vehículos en todo el país.
Hoy, parece que esa policía operada por políticos profesionales y por policías que controlan el campo de la política nacional, operan nuevamente y se permiten los asesinatos de delincuentes y, con este mismo pretexto, se operan los asesinatos de posibles militantes de la oposición que buscan salidas violentas o bien que están en las luchas sociales y que se consideran gentes de peligro para la clase gobernante, sobre todo, para los policías políticos que, con esas acciones, establecen mayor control sobre la vida política nacional.
Resulta pues increíble que los políticos anuncien, antes, los asesinatos de delincuentes, de que sean encontrados por las policías en otras entidades, esto es, sin duda, muy sospechoso y no queremos entrar en mayores detalles y consideraciones, pero no hay duda de que las cosas están en un nivel de violencia tal que se esperará, mucha mayor violencia en todo el país.
Es terrible que retornemos a los tiempos de la “guerra sucia”, es brutal para la política y la paz social el que se autoricen asesinatos con el pretexto de imponer un “ejemplar castigo” y que sirva para que los demás delincuentes sepan a qué se van a enfrentar, por esa razón, en muchos casos, en varias partes del país, se ven las acciones que, con total impunidad, operan las policías en contra de los ciudadanos, en contra de los grupos de ciudadanos que nada tienen que ver con el crimen organizado para imponer una política de terror territorial en zonas donde los policías políticos suponen operan los principales delincuentes, cuando es lógico y claro que, en la realidad, ellos, saben en dónde están, cómo operan y sobre todo de que tienen ligas con esas manos criminales con los principales dirigentes de los grupos de la policías política en el país.