viernes, 30 de julio de 2010

Se les hace sencillo “engañar”


Lo que es la vida, hace unos días, transitaba por la carretera de Oaxaca a Puebla y en la autopista, en medio de un tránsito terrible, nos topamos con un grupo de camionetas, camiones y tanquetas de la marina, donde todos sus miembros, incluidos los choferes, además del uniforme y las armas, se destacaban porque todos venía cubiertos con pasamontañas y lentes oscuros. Uno de mis pequeños me sacó de onda al decirme : “Papá ahí vienen un grupo de bandidos, todos traen tapadas las caras”… y esto es lo incongruente del tema, con tales acciones, la gente no le tiene mayor confianza a los militares que andan en la república transitando para cumplir sus comisiones, es increíble que en los tiempos actuales, los policías, los militares y marinos, se presenten ante la sociedad como bandidos, cubriéndose la cara y ocultando el rostro para que nadie les reconozca, mientras los bandidos o supuestos bandidos, andan dando cara y presentándose como si nada y esto tiene una explicación, la realidad es que tanto las policías como algunos grupos de militares se están saliendo de los límites de la ley y de lo que ordena la justicia y las leyes ya que se conoce que, en muchos lados, como muestra de su poder y de lo que les espera a los delincuentes, grupos de policías o de paramilitares, que ya no se sabe cual es uno y cual es el otro, al tener rendidos a los bandidos y delincuentes, en vez de llevarles y presentarles ante las autoridades, señalan, muchas versiones, los “ejecutan” o fusilan en el lugar a la vista de todos para que se corra la versión de lo acontecido… esto lo hacen, dicen, para dar un ejemplo y evitar, por este medio, que otros sigan el ejemplo en su carrera delictiva…


Por otro lado, en varios puntos de la frontera esto se explica porque en los operativos que se realizan en las ciudades fronterizas, norteamericanos, vestidos de militares y ocultando el rostro y los ojos entre los pasamontañas y los lentes oscuros, hablan en inglés a los ciudadanos que caen en los retenes y, no creemos que los militares, tengan el cuidado y a los elementos bilingües para realizar esta función en las zonas de conflicto. La realidad es que de esta forma se ocultan muchos militares y funcionarios de la policía norteamericana que operan y hacen operativos al lado de las autoridades en franca violación a los tratados internacionales y a los decretos y leyes mexicanas. Pero al parecer, a muchos funcionarios, se les hace sencillo “engañar” a los ciudadanos, diputados y senadores con este tipo de patrañas para dar paso a lo que ellos quieren, que es que los policías y militares norteamericanos operen, abiertamente, en acciones de policía en la zona fronteriza, de tal suerte que, pronto, veremos que esta es una práctica común y corriente, tal como la usaron en el conflicto en Colombia, donde los militares norteamericanos actuaban con el acuerdo y la aprobación de los políticos y gobernantes de ese país.

Digan lo que digan es mejor, para todos, saber que operan abiertamente y con la aprobación de las autoridades y los políticos en el poder los militares y policías de los Estados Unidos que ocultarlo, hasta que estallan los escándalos de tal suerte que en vez de que tengamos confianza en las autoridades porque ellas son las primeras en respetar la Constitución y sus ordenamientos, las violan, para dar paso a intrigas y trácalas políticas y paramilitares que, de un día al otro, serán descubiertas. Si las autoridades de seguridad se ven rebasadas por las acciones concertadas del crimen organizado y en complicidad con las policías mexicanas y tienen que dar paso a los norteamericanos para que pongan la seguridad en el país, es lógico que, si lo sabemos, se podrá tener una mejor visión del apoyo o rechazo a tal acción y con ello, el gobierno mexicano, podrá optar por aceptar esa acción directa o mantenerla dentro de los lineamientos marcados por las leyes y tratados aprobados en el país.

Podemos entender que los “vecinos” se encuentran preocupados porque nuestra casa está en llamas, pero también tendríamos que entender y ellos también que, si esto se produce, es porque ellos tienen la gasolina y los cerillos para provocar el incendio ya que, ellos, son los que consumen las drogas y no hacen nada por frenar este consumo y, ellos, son los que venden las armas a los grupos delictivos en México y claro, tampoco hacen nada por evitarlo, de tal forma que con esa mezcla criminal, por supuesto que nuestra casa se incendia y esto no es motivo para que ellos le traten de hacer al “bombero”, porque si hay esos incendios es porque ellos dan la mezcla para producirlos… y, si nuestras policías, soldados y marinos no pueden o no saben controlar a la delincuencia, pues más vale que lo digan para que los mexicanos determinemos a quién solicitamos su ayuda y apoyo para hacer lo que es nuestra obligación hacer, ya que, ellos, jamás, permitirán que los policías y soldados de nuestro país vayan a combatir y a detener a los delincuentes en su país, dentro de su territorio, en una forma clandestina y ocultando su labor. Si esto sucede, lo menos que debemos exigir es que sea recíproco el sistema y que, los policías y militares mexicanos, también, puedan actuar con uniformes y encapuchados en Estados Unidos, para detener, matar o enfrentarse a sus delincuentes…. O combatir a sus funcionarios corruptos, que también los hay… lo legal es lo legal y lo justo es justo, lo demás, es abusivo y perverso

jueves, 29 de julio de 2010

“CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO”

Los acontecimientos en el secuestro de Diego Fernández de Cevallos nos hacen pensar que no se trata solamente de un secuestro por motivos económicos sino que tiene consideraciones políticas de acuerdo a los mensajes que han enviado los mismos secuestradores donde se da a entender que se cuentan con muchos datos y evidencias que involucran a los amigos y enemigos del secuestrado, nos hacen pensar que, seguramente, se darán a conocer muchos acontecimientos que involucran a importantes personajes de la administración, de los negocios y de los partidos políticos en cosas muy sucias del acontecer nacional y donde se tienen muchas cosas oscuras en los procesos políticos electorales.

Es claro que se demandan los recursos que algunos señalan que ascienden a cincuenta millones de dólares y que, para tal fin, esperan la reacción del gobierno federal para cumplir con este acuerdo y demanda. Lo curioso es que en realidad cuando no se ventila el secuestro ante la opinión pública se esconden los motivos políticos que entraña el mismo, al igual que están sucediendo muchas cosas en el país.

Por ejemplo, cuando se descubre la tumba clandestina donde, en Nuevo León se han descubierto más de cincuenta cadáveres, las filas para identificación de los cuerpos es espantosa y nos demuestra que existen miles de “desaparecidos” que son buscados por sus familiares y que no han denunciado esas desapariciones de familiares y amigos. En algunos artículos de años atrás señalábamos que, por ejemplo, en el caso de Ciudad Juárez, se hablaba de más de 600 asesinadas en un lapso de diez años y esas muertas habían generado una gran demanda internacional para que se investigaran sus asesinatos y se lograra detener la matanza, posteriormente, en los tiempos del procurador Macedo de la Concha, bajo las indagatorias de José Luís Santiago Vasconcelos, se descubrían muchas casas donde se enterraban a muchos asesinados por la delincuencia organizada, de ahí supimos, por filtraciones especiales de altos funcionarios que, los “desaparecidos en Ciudad Juárez en este lapso alcanzaban cifras de miles y, ninguna autoridad, había querido actuar en las investigaciones… hasta la fecha

Igual sucede con los famosos sicarios desde los penales, no es nuevo lo que sucede, pero estamos como las prostitutas viejas que, después de viejas, les da por dar consejos, la realidad es que los grupos especiales de liquidación operados por un selecto grupo político es el que ordena a quiénes se les brindan tales facilidades y es así que, desde el poder y con grupos de la ultraderecha, se realizan este tipo de asesinatos. Por esa misma razón, en la grilla política se dice que: es diferente ser “el Jefe máximo de la revolución, al jefe mínimo de la reacción”.

No se puede negar al igual que se descubre en los Estados Unidos que en México, existen grupos de asesinos ligados al poder que hacen sus “liquidaciones” fuera de todo orden legal, utilizando a las instituciones y a los miembros de las mismas que se prestan para tales delitos. En México son famosos los escándalos generados por los grupos de Halcones, utilizados en las matanzas en contra de estudiantes en 1971, los miembros de la bringa del “guante Blanco” usados para la represión y asesinato de estudiantes en 1968 o los grupos que se operaron, con el apoyo y las instrucciones del gobierno y de los máximos niveles políticos, que conformaron la “Brigada Blanca” usados para eliminar a los miembros de las guerrillas, controlar el narcotráfico en el país, operar otros delitos y usarse para la eliminación de políticos o de organizaciones que se confrontaban con el poder y sus jefes. Es lo mismo que sucede con el grupo que operó la desaparición y posible asesinato de dos militantes pertenecientes al EPR, desaparecidos en Oaxaca y, por los cuales, este grupo, ha generado varios atentados para exigir la entrega de los miembros que se llevaron las fuerzas especiales del gobierno que, junto con funcionarios del gobierno del Estado, hicieron esta “limpia” preventiva en la entidad.

En fin, es así que ahora, muchos de esos grupos especiales de liquidación y eliminación de “basuras políticas”, operan, amparados en la famosa guerra contra el narcotráfico o buscan que aparenten ser resultado de la guerra intestina que sostienen los grupos de narcotraficantes que han sido provocados, por algunas fuentes institucionales, en la llamada guerra por los mercados y los territorios. En tales condiciones, los resultados son los mismos ya que, con esta “guerra preventiva”, se busca el fortalecimiento de los grupos policíacos y paramilitares al servicio de los políticos en el poder y claro está que, la eliminación de muchos periodistas, está encaminada a realizar los acuerdos de la “CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO” que operan algunos comunicadores para apoyar los esfuerzos del gobierno para que se oculten los datos y las tragedias que se vienen generando por esta “guerra intestina” que está encaminada a fortalecer una DICTADURA especial, como la que vivimos, con el control de la sociedad no por los mecanismos operados en una democracia con libertad, sino en una dictadura de derecha que, busca liquidar cualquier manifestación de inconformidad de la sociedad en contra del grupo en el poder.