sábado, 23 de octubre de 2010

LOS MARAS MEXICANOS DE CD. JUÀREZ...‏

Desde que los mexicanos y los latinoamericanos descubrimos las razones de la violencia de los grupos de la MARA SALVATRUCHA que sostienen relaciones y organización en América Latina y fuerza para militar en México, Salvador, Guatemala, Honduras y los Estados Unidos, nos damos cuenta de que la violencia en lo que han sido las “guerras contra las dictaduras” y las “revoluciones sociales” que encabezaron muchos religiosos y alentaron los norteamericanos y los grupos de la alta burguesía para dizque implantar el “estado de Derecho” y la democracia, los resultados han sido la frustración y la destrucción de miles de familias, miles de huérfanos que quedaron en condiciones de “niños de la calle”, sin afecto y sin amor, sobreviviendo los que estaban en las organizaciones criminales y violentas y se educaron solamente en el crimen y en la delincuencia. Vivir o morir, no tenía opción cualquier niño o niña que no tenía ya nada que perder. Por ello, esas organizaciones son hoy por hoy las verdaderas mafias que se desarrollan en toda la frontera. Ya no son los grupos tradicionales que controlaban el tráfico de drogas, armas, gentes, mercancías las que supuestamente están enfrascadas en una lucha por el control de los “territorios,” dicen las autoridades, cuando sabemos que esto es totalmente falso, porque lo que se ha identificado como la lucha o la “guerra contra el narcotráfico”, tiene la misión encubierta de controlar los movimientos sociales y políticos que, afianzados con las bases marginadas, desempleadas y resentidas, pueden provocar los cambios políticos en el país y, por esa misma razón, la fuerza y la represión del gobierno se centra en la represión y la eliminación de grupos en forma indiscriminada y por ello vemos que, en esta lucha provocada y alentada por las fuerzas políticas que controlan a la policía política, son las que llevan la “guerra” a niveles sociales y en todas las regiones, pero hoy, se vienen enfrentando a un nuevo grupo que surge por todos lados, con gentes jóvenes que nada tienen que ver con las mafias tradicionales a las que no obedecen  ni están sometidas o dependientes y esta es la verdadera guerra que nadie entiende en la zona fronteriza del norte cuando aparecen los grupos de eliminación que, muchos, suponen, son protegidos y alentados por fuerzas políticas, por funcionarios, por empresarios o por las mismas policías con el intento de eliminar esa violencia de la que nadie tiene control en todo el país…
         Cuando recorremos municipios como Ciudad Juárez, donde el presidente Municipal, “EL TETO”, hace intentos sobrehumanos para buscar fuentes de empleo, financiamiento para infraestructura, programas de salud, vivienda, empleo, seguridad social, alumbrado público, seguridad y educación, se topa con la burocracia nacional y con los intereses de los partidos políticos en el poder ya que, como se ha identificado como un adversario poderoso que eliminó del poder al panismo en ese municipio, tiene que enfrentar los robos y la falta de recursos y endeudamiento que debe afrontar sin el apoyo de los panistas a nivel nacional, a pesar de todas las declaraciones que hace Felipe Calderón cuando se refiere a la importancia de rescatar Ciudad Juárez. Una cosa son las declaraciones y otra son los hechos y en los hechos, el presidente, si ha demostrado buena fe, sus colaboradores han demostrado ineficiencia y acciones contrarias a sus supuestos mandatos para que se doten de recursos los programas que urgen para el rescate social y político de los habitantes de ciudad Juárez. No es con patrullajes de los policías ni con la intimidación y violencia que generan los mismos policías al ser parte de los grupos de extorsionadores o de la protección a los grupos que se diputan la entidad o que tienen el control del tráfico de drogas, armas, gentes y mercancías, como se pacificara Ciudad Juárez y sus habitantes tendrán oportunidades de empleo, educación, vivienda, salud, tranquilidad y paz social … la violencia genera violencia y no permite un sano desarrollo con paz, seguridad y democracia, al contrario, la represión, genera mayor represión y aumenta el resentimiento social de los miles de afectados.
 
         Si queremos que Juárez retorne a la paz con desarrollo, seguridad y democracia, con libertades y educación, con vivienda digna, con salud para sus habitantes, dejémonos de creer que con la fuerza se derrotarán a los nuevos grupos que alejados de las mafias operan ya como una manifestación de los grupos de “maras mexicanos” que son el producto del desamparo social y de la violencia institucional, de la pobreza, de la marginación y de la falta de educación y oportunidades para un sano desarrollo. Operemos con la fuerza de la razón no con la fuerza bruta de la violencia institucional o de los grupos en confrontación.

jueves, 21 de octubre de 2010

La publicidad de los "guapos"‏

LA VERDAD ES QUE NO TENGO DUDAS DE QUE EN LA ACTUALIDAD, CAMBIAMOS EL PRESIDENCIALISMO, POR LOS SEÑORES FEUDALES QUE NOS GOBIERNAN EN LOS ESTADOS DEL PAÍS. Si este es el cambio, tenemos un cambio en reversa, que también es cambio y muy propio de la derecha a la que le encanta caminar como “cangrejos”, para atrás…
 
         Lo que les comento no es difícil de entender, anteriormente, el “presidencialismo” mostraba una cara dictatorial, única, reconocible, pero hoy, sufrimos la dictadura y el poder “feudal” de varios gobernadores a tal punto que, por ejemplo, “los guapos”, como los ha definido Felipe Calderón, son los que gastan sumas enormes para promocionarse y la realidad es que a un presidente que tiene esas mañas de señor feudal y dictatoriales con la fuerza represiva lista para reprimir a cualquier enemigo del sistema o del presidente, debe encabronarle profundamente que los “guapos” salgan en la televisión, casi tanto como él se promociona con tonterías y gastando miles de millones de pesos, en vez de aplicarlos a los programas sociales y en beneficio de la gente. No, la política ya no se hace con ideas, con doctrinas, con programas, con ideologías, ahora, la política, se hace en los medios de comunicación electrónicos que han sustituido a la organización de los partidos, por tal motivo, los políticos que antes solamente se distinguían cuando tomaban como amantes a las vedettes y a las artistas, hoy, las cambian para que les acompañen en la aventura política y sean una pieza más del vestuario necesario en los medios de comunicación y se puedan elaborar telenovelas de esa relación con las artistas del momento. Este nuevo  rumbo del amor de telenovela y revista de espectáculos no es nuevo ni solamente invade a la fuerza de los priístas, sino que llega con fuerza, también, a los panista y a los perredistas… como si las ocupaciones fueran tales que solamente llegan a seleccionar a sus compañeras viendo la televisión y no saliendo a relacionarse con las mueres como anteriormente lo hacía cualquier ciudadano común y corriente. No, hoy, también, es cuestión de cuidar la imagen y por ello es mejor salir acompañado con gentes que saben el manejo de las cámaras y de los medios de comunicación a estar acompañados por cualquier señora sencillita pero cursi, que todavía habla de las sirvientas y de la escuela de los niños… esos tiempos ya pasaron, son los de antes, hoy, para hacer política, se requiere ser multimillonario, estar relacionado con los policías,  banqueros, empresarios y con los mañosos y que se acompañe en las fiestas con las artistas cargadas de glamour, buenos modales y vestidos que marquen las buenas relaciones con los “guapos de las nuevas telenovelas nacionales en la política”…
 
         Ya vemos que las bodas de los hijos, los bautizos, las confirmaciones, los cumpleaños, los entierros, los divorcios, los noviazgos, son parte del espectáculo que tanto encantan en las telenovelas, las historias repetidas de las cenicientas, de las bellas o de las feas, de los suertudos, de los de buena fe que buscan el amor con limpieza a pesar de las truculencias que se hacen y tejen a su alrededor para evitar que sean felices, de las tragedias, en fin, la política hoy es negocio como son las telenovelas, un espectáculo y como espectáculo debe comportarse, por esa razón salen las vedettes, cantantes y artistas al lado de los políticos, claro, normalmente, son “guapos” dice el presidente y compiten en la publicidad en todos los niveles y, ante esta realidad, el presidente, que de viejo y al término de su mandato le da por dar consejos, dice que los mexicanos no debemos caer en este juego de la publicidad, a pesar de que él está en el mismo canal de las “estrellas” y usa la publicidad para promocionarse, como cualquier político lo hace y que debemos ver la capacidad de los políticos para no elegir a un “guapo” que salga en el lado de los “guapos malos y perversos” como son normalmente los políticos que no tienen otra visión ni misión que el hacer y continuar haciendo de la política el gran negocio de su vida… claro, al lado de una bella artista que les acompañe en todas las revistas de espectáculos y de sociales, en los reportajes, cuando dejen la política o mejor dicho, cuando dejen los cargos a los que llegaron por medio de esa política del espectáculo…
 
         Es verdad que la “caja idiota” además de continuar idiotizándonos también construye o destruye imágenes, por ello los políticos la utilizan y los empresarios de la televisión son tan populares, ricos e influyentes en los medios de la política. Son indispensables, no hay duda, por eso es que la política tiene la variación que hoy vemos, no a favor de los intereses del pueblo sino a favor del negocio del espectáculo, como en las luchas libres o en las peleas de box, todo está arreglado y convenido de acuerdo a quién deje mayores utilidades a los empresarios y de acuerdo a esto es cómo un día gana uno y pierde el otro, para que no se pierda el interés en este juego perverso que viene destruyendo al país y a la sociedad mexicana. Tan es espectáculo que hasta los operativos de policías se filman con “patiños” y los jefes pagan por este servicio, para aparentar que tenemos una “policía eficiente”, cuando en la realidad vemos su ineficiencia, su voracidad, sus complicidades y sus corruptelas en cada evento o en cada espectáculo que montan para la diversión de los jefes y del presidente, que hasta se disfraza con uniformes que le quedan grandes…