miércoles, 25 de noviembre de 2009

LAS 48 LEYES DEL PODER... SEXTA LECCIÓN.

NO SON POCOS LOS QUE JUZGAN QUE LA POLÍTICA ES IGUAL AL PODER. NO HAY NADA SIMILAR EN ESTO, LA POLÍTICA, ES UN CAMINO PARA LA GENERACIÓN DE PODER O PARA ACUMULAR PODER, PERO TAMBIÉN ES EL MECANISMO más directo para perderlo, para destruirse, para acabar en el fondo. Cuando se confunde lambisconería y cortesanía con el poder este se esfuma de las manos porque los que utilizan esos elementos para estar en el poder, no tienen la capacidad para ejercerlo, controlarlo, acrecentarlo y conservarlo. No hay cortesano y lambiscón que tengan lealtad a su proyecto y lealtad a los demás. ASÍ, DENTRO DE ESTE ESQUEMA DE REFLEXIÓN, PODEMOS CONTINUAR CON LA TRANSCRIPCIÓN DE PARTE DE LA OBRA DE ROBERT GREENE: “LAS 48 LEYES DEL PODER” EDITADO POR OCEANO.

Ley 24: “ACTÚA COMO EL PERFECTO CORTESANO”.

“El perfecto cortesano prospera en un mondo en que todo gira alrededor del poder y la destreza política. El domina el arte de la ambigüedad; halaga, se somete a los que están arriba de él y afirma su poder sobre otros del modo más oblicuo y elegante. Aprende y aplica las leyes de la cortesanía y nada limitará tu ascenso en la corte.”

“EVITA LA OSTENTACIÓN: Nunca es prudente parlotear acerca de ti o llamar mucho la atención sobre tus acciones. Cuanto más hables de tus hazañas, más sospechas despertarás. Asimismo, causarás entre tus iguales envidia suficiente para inducir traición y crítica desleal.”

“PRACTICA EL DESENFADO. Nunca des la impresión de que trabajas en exceso. Aparenta que tu talento fluye de manera natural, con una facilidad que hace que los demás te consideren genio más que adicto al trabajo. Ellos prefieren maravillarse de la finura con que has alcanzado tus logros que preguntarte por qué te costaron tanto esfuerzo”.

“SE FRUGAL EN TUS HALAGOS. Aunque parezca que a los que están arriba de ti nunca se les puede halagar lo suficiente, la demasía de aun algo bueno hace que pierda valor…”

“HAZTE NOTAR. … así, pon atención en tu apariencia física, y busca la manera de crear un estilo e imagen (sutilmente) distintos”.

“ADAPTA TU ESTILO Y LENGUAJE A LA PERSONA QUE TRATAS. La seudocreencia en la igualdad –la idea de que hablar y actuar del mismo modo con todos, sin importar su rango, te convierte de alguna forma en un dechado de civilización- es un error terrible… cambia tu estilo y manera de hablar para adecuarlos a cada persona. Esto no es mentir sino actuar, y actuar es un arte, no un don divino”.

“NUNCA SEAS PORTADOR DE MALAS NOTICIAS. “.

“NUNCA FINJAS SIMPATÍA E INTIMIDAD CON QUIEN ESTÁ ARRIBA DE TI. ÉL NO DESEA UN AMIGO COMO SUBORDINADO, SINO UN SUBORDINADO…”

“NUNCA CRITIQUES DIRECTAMENTE A QUIENES ESTÁN ARRIBA DE TI. Esto puede parecer obvio, pero suele haber ocasiones en que es necesario cierto tipo de crítica; no decir nada ni dar un consejo te expondrá a riesgos de otra clase…”

“SÉ PARCO EN PEDIR FAVORES A QUEINES ESTÁN ARRIBA DE TI. Nada irrita más a quien está arriba de ti que tener que rechazar una solicitud… pide favores lo menos posible, y sabe cuándo no hacerlo…”. Hace algunos años un político de la vieja escuela mexicana me decía: ¿Sabes a quién no se le podrá negar jamás nada?. A quién no pide ningún favor”.

“JAMÁS BROMEES SOBRE LA APARIENCIA O EL GUSTO. “.

“NO SEAS EL CÍNICO DE LA CORTE: EXPRESA ADMIRACIÓN POR LA BUENA LABOR DE LOS DEMÁS…”

“OBSÉRVATE. El espejo es un invento milagroso; si él, cometeríamos faltas graves contra la belleza y el decoro. También necesitas un espejo parta tus actos…”.

“DOMINA TUS EMOCIONES… debes poder esconder tu enojo y frustración y fingir satisfacción y concordia. Debes ser dueño de tu rostro”.

“AJÚSTATE AL ESPÍRITU DE LA ÉPOCA..

“SÉ FUENTE DE PLACER. Esto es crucial. Es una ley evidente de la naturaleza humana que huiremos de lo molesto y desagradable… Pero todos podemos contener nuestras cualidades desagradables, y, desde luego, ocultarlas cuando sea necesario”.

LEY 25: “REINVÉNTATE TÚ MISMO”.

“No aceptes los papeles que la sociedad te impone. Reinvéntate tú mismo forjando una nueva identidad, una que llame la atención y no aburra nunca a la audiencia. Sé dueño de tu imagen en vez de permitir que otros la definan. Incorpora recursos dramáticos a tus ademanes y acciones públicas: tu poder se intensificará y tu carácter parecerá más grande que la vida”.

“… comodito Diderot, el mal actor es el que siempre es sincero. Las personas que muestran sus sentimientos en sociedad son tediosas y lamentables. Pese a su sinceridad, es difícil tomarlas en serio…”

LEY 26: “CONSERVA TUS MANOS LIMPIAS”.

“Debes parecer un dechado de eficiencia y civilidad: tus manos jamás se manchan con errores y obras repugnantes. Conserva ese impecable aspecto usando a otros como eones y pantallas involuntarios para disimular tu participación”.

“… Las personas de poder, sin embargo, causan su ruina no por los errores que cometen, sino por la forma en que los enfrentan… los pretextos no satisfacen a nadie y las disculpas incomodan a todos…”

LEY 27: “JUEGA CONLA NECESIDAD DE CREER DE LOS DEMÁS Y FOMENTA UN GRUPO DE SEGUIDORES”.

“Las personas tienen un deseo irresistible de creer en algo. Conviértete en el objeto central de tal deseo ofreciéndoles una causa, una nueva fe que seguir. Imprime un tono vago a tus palabras pero llénalas de expectativas; enfatiza el entusiasmo sobre la racionalidad y el pensamiento claro. Da a tus nuevos discípulos rituales para cumplir, pídeles hacer sacrificios en tu nombre. En ausencia de religión organizada y grandes causas, tu nuevo sistema de fe te procurará incalculable poder.”

“Tus seguidores desean creer que por seguirte les lloverá todo tipo de cosas buenas. Rodeándote de un ambiente de lujo, eres la prueba viviente de la solidez de tu sistema de fe, jamás reveles que tu riqueza procede en realidad del bolsillo de tus seguidores; aparenta en cambio que procede de la certeza de tus métodos”.

LAS 48 LEYES DEL PODER.... QUINTA LECCIÓN.

Hablar del poder es hablar de intrigas, mentiras, traiciones, crecimientos, violencia, en fin, pareciera que el poder en vez de ser útil a los humanos es la parte que destruye las relaciones y la credibilidad, que termina con la confianza, pero en realidad el poder no es esto, son los hombres que hacen uso del poder con fines egoístas los que provocan que el poder sea visto con resentimiento y temor por los ciudadanos, cuando en verdad, sus leyes y condiciones, nos hablan del ser humano, de sus pasiones, de sus debilidades o de sus emociones y virtudes. El poder no es bueno ni es malo, es, simplemente: poder y lo que debemos obligar a los que ejercen y hacen uso del poder es a que lo utilicen bien y no para servirse, cuando en realidad es para servir a los demás. Por este motivo continuaremos hablando y transcribiendo las leyes del poder del libro de Robert Greene, “LAS 48 LEYES DEL PODER” editado por la editorial OCEANO.

LEY 19: “CONOCE CON QUIÉN ESTÁ TRATANDO; NO OFENDAS A LA PERSONA EQUIVOCADA”.

“Hay muchos tipos de personas en el mundo, y no puedes dar por supuesto que todos reaccionan igual a tus estrategias. Engaña a algunos individuos o muéstrate más hábil que ellos y pasarán el resto de su vida buscando venganza. Son lobos con piel de ovejas. Elige entonces con cuidado a tus víctimas y adversarios, y nunca ofendas ni engañes a la persona equivocada”.

“Frente a un espadachín, saca tu espada; no recites poesía ante quien no es poeta”. Citado por Thomas Cleary

“Ten la certeza de que no hay persona tan insignificante y de poca consideración que no pueda, en un momento u otro, serte útil, lo que sin duda no será si alguna vez la has tratado con desprecio. Los agravios suelen perdonarse, pero el desprecio nunca. Nuestro orgullo nos lo recuerda todos los días”. Lord Chesterfield.

LEY 20: “NO TE COMPROMETAS CON NADIE”.

“Sólo el incauto se apresura a tomar partido. No te comprometas con ninguna parte o causa, sino contigo mismo. Al mantener tu independencia, te vuelves señor de los demás; los pones unos contra otros, haces que te sigan”.

“Dado que el poder depende enormemente de las apariencias, debes aprender los trucos que favorecerán tu imagen. Niégate a comprometerte con una persona o un grupo. Cuando te refrenas tú mismo, no provocas enojo, sino una especie de respeto. Al instante pareces poderoso, porque te vuelves inasible antes que sucumbir al grupo, o a la relación, como la mayoría. Esta aura de poder no hace sino aumentar con el tiempo: al extenderse tu reputación de independencia, cada vez más personas acabarán por desearte, queriendo ser quien logre comprometerte. El deseo es como un virus; si vemos que ciertas personas desean a otra, tendremos a considerarla deseable también”.

“TAN PRONTO COMO TE COMPROMETES, LA MAGIA SE EVAPORA. TE VUELVES COMO TODOS LOS DEMÁS.

LEY 21: “HAZTE EL NECIO PARA ATRAPAR A UN NECIO: APARENTA SER MÁS TONTO QUE TU OBJETIVO”.

“A nadie le gusta sentirse más estúpido que el de al lado. El truco es entonces hacer sentir listas a tus víctimas; y no sólo listas, sino también más listas que tú. Una vez convencidas de esto, nunca sospecharán que pudieras tener motivos ocultos.”.

“La sensación de que alguien es más inteligente que nosotros nos resulta casi intolerable. Usualmente tratamos de justificar eso de diferentes maneras: “Sus conocimientos son librescos, en cambio los míos son reales”. “Sus padres le pagaron sus estudios. Si los míos hubieran tendio dinero, si yo hubiera tenido el mismo privilegio…” “No es tan listo como cree”.

“Los chinos tienen esta frase: “Disfrázate de cerdo para matar al tigre”. Alude a una antigua técnica de caza, según la cual el cazador se pone piel y hocico de cochino e imita su gruñido. El portentoso tigre cree que un cerdo le ha salido al paso, y le permite acercarse, saboreando la perspectiva de un festín fácil. Pero es el cazador el que ríe al último”

LEY 22: “SIRVETE DE LA TÁCTICA DE LA RENDICIÓN: CONVIERTE LA DEBILIDAD EN PODER”.

“Cuando eres más débil, nunca peles por salvar el honor; elige la rendición, mejor. Rendirte te da tiempo para recuperarte, tiempo para atormentar e irritar a tu conquistador, tiempo para esperar a que decline su poder. No le des la satisfacción de pelear y derrotarte; ríndete antes. Al ofrecer la otra mejilla, lo enfurecerás y desconcertarás. Haz de la rendición un medio de poder”.

“… frente a un adversario más poderoso y una derrota segura, también suele ser mejor rendirse que huir. Escapar podrá salvarte por el momento, pero el agresor terminará por dar contigo, si, por el contrario, te rindes, tienes la oportunidad de rodear a tu enemigo y hundirle los colmillos desde cerca”.

“… Si te encuentras temporalmente debilitado, la táctica de la rendición es perfecta para volver a levantarte: disfraza tu ambición; te enseña a ser paciente y controlarte, habilidades clave en este juego, y te pone en situación ideal de aprovechar la súbita caída de tu opresor. Si huyes o te defiendes, a la larga no podrás ganar. Si te rindes, casi siempre saldrás victorioso”

LEY 23: “CONCENTRA TUS FUERZAS”.

“Conserva tus fuerzas y energías manteniéndolas concentradas en sus niv4eles más elevados. Ganas más buscando una mina rica y explotándola a fondo que pasando de una mina poco profunda a otra: la intensidad derrota a la extenuidad en todo trance. Cuando busques fuentes de poder para elevarte, fíjate en el benefactor clave, la vaca gruesa que te dará leche mucho tiempo”.

“… Napoleón conocía el valor de concentrar sus fuerzas en el punto más débil del enemigo; éste fue el secreto de su éxito en el campo de batalla. Pero su fuerza de voluntad y su mente se inspiraban por igual en esa noción. Firmeza de propósito, absoluta concentración en la meta, y el uso de estas cualidades contra persona menos resueltas, personas en estado de distracción: una flecha que dará sin falta en el blanco abrumará al enemigo.”

Como podemos reflexionar las leyes del poder nos sirven para realizar un importante ejercicio de autovaloración y de autocrítica en las formas de actuar. Si nos dejamos llevar por las pasiones, seguramente seremos derrotados, pero lo más triste es que esa derrota la provocamos nosotros mismos…