viernes, 13 de agosto de 2010

LA LIBERTAD SE CONQUISTA...‏

Dicen que no son buenos los viernes trece, la realidad  es que yo nací un día 13 de septiembre, de hace  muchos años y para mí, los días trece son el recuerdo de la vida y del nacimiento, por ello, no los veo con rechazo sino con amor. Hoy, día 13 de agosto, se presentará el libro “QUE HABLEN LOS PRESOS” en las instalaciones del Diario El Despertar, en la ciudad de Oaxaca y como hemos explicado, los recursos que se recauden de la venta y aportaciones por este libro serán destinados a la construcción de la casa para la atención de los familiares de los niños con cáncer que son atendidos en el Hospital Civil; Aurelio Valdivieso de Oaxaca. Esta es una labor que realizamos con la familia y con nuestros amigos para dar algo de lo mucho que la vida nos ha brindado, todos los días, con amor y con alegría.
 
         El día de ayer, en el programa: Informativo del Aire,  de Radio Rey 810, que trasmite, Roberto Aviles, para la zona de la frontera Norte y Valle de Texas, me preguntaba si a la juventud se le estaba haciendo justicia. La realidad es que nadie tendría que hacerle justicia a la juventud, la obligación de los jóvenes es el demandar justicia, demandar justicia para obtener empleos y educación, valores, realizar su lucha que les corresponde porque no deben estar esperanzados por las acciones de un gobierno que no les entiende, que no les comprende y a los que no les importan, por ello, su obligación es la de luchar por sus reivindicaciones, por sus demandas, por sus libertades, por sus derechos. La domesticación de los mexicanos se logró cuando los gobernantes les daban todo, como si fuera en verdad “el papá gobierno”, por ello se dieron los subsidios que los hombres del poder y del dinero se embolsaron y les dieron migajas a los mexicanos, vendieron las empresas para que ellos hicieran negocio y se enriquecieran hasta alcanzar los niveles de los hombres más ricos del mundo; los políticos, los policías, los empresarios, los funcionarios, los especuladores financieros fueron los que lograron robar los recursos del pueblo mexicano y embolsárselo, por esto, estarían tontos los jóvenes si esperan que les hagan “justicia”, la justicia la deben conquistar, como deben conquistar el respeto de sus derechos y garantías. Los gobernícolas en el poder no les darán más que “atole con el dedo”, de esto, no hay duda.
 
         Son millones los jóvenes en el país que ni estudian ni trabajan, viven en condiciones de pobreza, sin esperanza, sin presente ni futuro. Los gobernantes solamente les han dado discursos y les han prometido cosas y derechos que jamás les han cumplido, por esa razón, las experiencias de los movimientos sociales y políticos que se han dado en los últimos años, como el Movimiento Estudiantil Popular de 1968, nos han permitido alcanzar experiencia y visualizar muchas cosas que se deben de hacer, evitando a toda costa la represión que los gobierno de la derecha hacen como salida a los conflictos sociales. No tengo la menor duda de que la paramilitarización del país ha generado, en la realidad, una dictadura en el gobierno de Felipe Calderón. El presidente no gobierna con el pueblo y sus representantes, gobierna por medio de la policía política, por medio de la represión generalizada, por medio de los retenes que invaden caminos, calles y carreteras en todo el país, por medio del miedo y del horror bajo el amparo y el pretexto de que se libra una “guerra contra el narcotráfico”, cuando no se ha logrado evitar la impunidad, las ineficiencias, las complicidades y las corruptelas de los policías, de los políticos, de los funcionarios, de los banqueros y especuladores financieros que son la verdadera mafia en el poder y que son los que han generado este clima de violencia y de inseguridad, para dar el pretexto de la militarización de la política en el país. Esta, es, la triste realidad y lo que ya no puede ocultar el presidente y sus funcionarios en el poder….
 
         Millones de jóvenes ni estudian ni trabajan y esto forma ya el gran ejército de la inconformidad social en el que se apoyan muchos grupos anarquistas y oportunistas que viven del cuento de la política. Es impresionante que, por ejemplo, se gasten en los “festejos del centenario y del bicentenario” más de tres mil millones de pesos y no se cuenten con los recursos necesarios para ampliar los presupuestos de las universidades públicas que son las que forman a los profesionistas mexicanos. Ni el IPN ni la UNAM, ni los tecnológicos, universidades y normales reciben recursos, porque se privilegia la educación privada y confesional que es el gran negocio de los grupos de la derecha en el país. La gente común y corriente ,que se joda, no tienen oportunidades de educación ni de empleo y por esa razón, conociendo el potencial de confrontación social y política de esa enorme masa de desocupados y de faltos de esperanza, los gobernantes y sus funcionarios, solamente ven, como salida: la represión y por ello aumentan los puestos de policías para que sean los que repriman a las masas que demanden o protesten en el país…. Así, sentamos las bases de la dictadura, como forma de control en el gobierno y del poder, por ello, la democracia, pierde terreno, porque nadie cree en ella y en sus instituciones, de ahí el peligro de la desestabilización política y social que avanza en el país. Con la violencia, nadie gana. Perdemos libertades y gentes,… por esto, hay que actuar con honestidad política y con visión de futuro, no caer en la provocación de la derecha para generalizar la represión como forma de gobierno.

jueves, 12 de agosto de 2010

DISTRAER PARA DESINFORMAR...‏

ES CURIOSO QUE CUANDO  SE DESCUBREN LAS TRANSAS, INEFICIENCIAS, COMPLICIADES Y CORRUPTELAS DE LAS FUERZA DE “SEGURIDAD,” COMO  en Ciudad Juárez, se realizan operativos de distracción como los que se provocaron con las movilizaciones y las acciones que se dieron en la capital, en algunas zonas donde se operaba este tango que solamente se realizó para la movilización y formas de distracción hasta que, el propio presidente Calderón, por medio de su sistema de comunicación por twiters, mandaba mensajes en el sentido de que se realizaba un operativo para “detener a un personaje importante” que jamás se descubrió quién era y tampoco se detuvo. Este sistema de distracción ya no convence a nadie de tal forma que las fuerzas federales tuvieron que generar el operativo para que se realizaran las primeras investigaciones donde los policías denunciaban a sus mandos en la Policía Federal que se habían coludido con los delincuentes pero, en vez de hacerse la investigación, solamente se dan las condiciones para que con este pretexto se castigue y se investigue a los policías que denunciaron a sus mandos y, a los “mandos” se les protegen, para que no lleguen las investigaciones a los niveles más altos, donde se van involucrando a personajes  de la política o funcionarios que están involucrados con la delincuencia.
 
         Por ello, cuando se dan las “condiciones” para los diálogos, operados como medida de distracción por parte de la presidencia de la República, todo queda en un gran monólogo de chiquero, porque la realidad es que no se puede llamar a la unidad nacional cuando no existen condiciones reales para que se logren conciliar los objetivos de los grupos, porquen todos, hablan lenguajes diferentes que no se entienden ni a señas.
 
         Es conocido el complejo problema que se vive en Ciudad Juárez, no solo por el alto nivel de violencia sino por las muertas y desapariciones de miles de gentes en esa frontera. La paramilitarización y el manejo de las “fuerzas federales” solo ha demostrado que, la PFP se encuentra igual de corrompida que las viejas policías que tanto criticaron los mando actuales y que, curiosamente, ellos mismos salieron y se formaron en aquellas viejas y corruptas instituciones a las que se han comprometido cambiar, pero la realidad es la realidad y, los “sueños guajiros”, en sueños han quedado. Los intereses son de tal naturaleza que el dinero ha perneado a todos los grupos de la “seguridad” de tal suerte que lo que vemos hoy, es la confrontación entre los distintos niveles de mando y de policías, porque el fenómeno para iniciar los mando únicos, solamente, se sabe, es para beneficiar a un grupo que tiene el control de tráfico y las relaciones con los grupos criminales, no está diseñado para brindar las seguridad pública a los ciudadanos, que  son víctimas y observadores de los acontecimientos.
 
         La verdad es que todo este gran teatro, operado para brindar “seguridad”, solo ha costado al país más de 28 mil asesinados y nadie reclama o protesta por ese baño de sangre que se vive en todos lados, al contrario, las fuerzas de seguridad y el gobierno utilizan esos muertos para imponer un “virtual estado de sitio” y aumentar los niveles represivos y de paramilitarización ya que, al parecer, el operativo de los grupos y de las instituciones que generan la democracia y la libertad ya no son confiables para el grupo del poder, ya que, la gente, no confía ni cree en las instituciones ni en las organizaciones y esto genera un estado de violencia, de protesta y de tensión de los gobernantes contra los ciudadanos y, para conservar el poder y el “control”, los políticos, funcionarios y gobernantes, deben operarlo por medio de la fuerza paramilitar que generan la represión y que han creado las condiciones para ejercerla, de tal forma que, cualquier acto de protesta es liquidado por la fuerza y, para justificar el uso de la fuerza pública y paramilitar, se alega que se hace para liquidar a un grupo de la delincuencia organizada y con ello, sabemos,  nadie investiga ni nadie protesta, porque se supone que al hacerlo, uno, es un “tonto útil” o bien un potencial cómplice de esos grupos con lo cual está indefenso ante las acusaciones de los funcionarios o de los policías que, además, cuentan con los llamados “testigos protegidos” que declaran lo que ellos quieren, para liquidar o involucrar a los potenciales enemigos del sistema o del gobierno, y es así que, los grupos políticos, empiezan a inquietarse, al ver que la justicia y sus instrumentos en vez de utilizarse para garantizar la seguridad se usan con fines de represión política y cuando esto  sucede, se vive dentro de una dictadura, pero no de libertad ni de democracia.
 
         Con el cuento de la inseguridad se generaron los grupos de policías privados que son un enorme negocio y fuente de información ilegal para la policía y para los funcionarios del gobierno, pensando en que los beneficiarios de este negocio son miembros destacados y ligados con los hombres del poder político y paramilitar en el país. Hoy, con este mismo cuento, se militariza al país, se establece un estado de “guerra y de control paramilitar” con lo que se impone el poder en una “dictablanda” que no es más que, el inicio de la dictadura de la derecha en México. Adquiera el libro:”QUE HABLEN LOS PRESOS”, los donativos serán destinados a la construcción de la casa para atender a los familiares de los niños con cáncer del Hospital civil de Oaxaca, Oaxaca. Escriba a socrates_campos8@yahoo.com.mx