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jueves, 22 de julio de 2010

EL MIEDO A LA MUERTE Y AL OLVIDO...‏

“Lo de hacernos viejos podemos sobrellevarlo. El problema es serlo”.

“¿Qué es lo que la gente teme más de la muerte? –pregunté al Rebe…

--Que los olviden.—susurró.”

“No obstante, la notoriedad dura muy poco. Los nombres no tardan en hacerse borrosos y con el tiempo se olvidan”.

“Entonces, ¿cómo se pude evitar la segunda muerte? –pregunté al Rebe.

--A corto plazo, la respuesta es sencilla. La familia. Si espero seguir viviendo durante algunas cuantas generaciones más es a través de mi familia. Cuando ellos me recuerdan, sigo viviendo. Cuando rezan por mí, sigo viviendo. Todos los recuerdos que hemos recopilado, las risas y las lágrimas. Pero también eso es limitado.”

“… es como formar parte de algo grande haciendo algo pequeño”.

“Nuestra fe no dice que hagamos obras de caridad y que ayudemos a los pobres de nuestra comunidad –dijo--. Eso es ser justo, no importa a quién ayudes”.

Y hoy, cuando nos enteramos que cierran empresas, que la gente pierde sus casas por falta de pagos al banco o a las inmobiliarias, cuando no tienen trabajo estable, cuando el futuro es negro, tal como lo marca el presente, cuando no hay seguridad en nada porque todo, se sabe, es efímero y poco estable, las gentes se aterran y los funcionarios, los políticos y los empresarios no saben qué hacer, no entienden lo que sucede, ellos se muestran intranquilos y faltos de visión del presente y del futuro y las gentes pierden la confianza en ellos y se descontrolan más las cosas y los caminos. Muchos, temen a la muerte porque no ven la seguridad en la vida.

Es que no hay seguridad, la obligación de un gobierno es brindar seguridad en las vidas y propiedades de los ciudadanos, pero esto no es así, en cambio los políticos, los policías y los funcionarios, demandan que la gente sea la que se brinde para dar seguridad, cuando ellos han perdido el rumbo y no saben brindarla y garantizarla. Nos habla, Felipe Calderón, de que no tengamos miedo y que no seamos desobligados en la obligación de protegernos, que no quiere víctimas ni quiere mártires, pero no dice cómo, no hay seguridad ni tampoco existe confianza en las policías, en los grupos de la seguridad, porque sabemos que, ellos, son los primeros que denuncian a los denunciantes con los delincuentes y así de provocan las tragedias y se mueren personas valientes o cansadas de tantas violaciones, robos, agresiones e injusticias. Y claro, los políticos, los funcionarios y los policías están protegidos, ellos, cuentan con sobre protección para ellos y sus familias, jamás se ven en peligro, simplemente, porque ellos no caminan ni están donde las zonas de peligro son la realidad y la cotidianidad de todos los días.

Es más, ello, cuando existe una tragedia provocada por un temblor, una ciclón, una tromba o cualquier otros fenómeno natural, hablan de los daños que ven en su infraestructura, pero no hablan de los daños en las casas ni en la forma en que brindarán ayuda a los que todo lo han perdido. Es más, los presupuestos, se destinan para favorecer a sus cuates, socios, cómplices y amigos para que ellos reciban los presupuestos destinados a la “ayuda de la gente” que no llega a la gente, pero si para en los bolsillos de contratistas, políticos y funcionarios. Mientras… la gente sufre, espera y se desespera…

A cualquiera, parece insensible y cínico que, por ejemplo, el presidente nos hable de que contamos con las reservas de más de cien mil millones de dólares para garantizar el valor de las inversiones de los ricos y no tengamos dinero para cubrir las necesidades mínimas en los Estados para solucionar las tragedias y cubrir las necesidades de las gentes, de las obras y de las vialidades e infraestructura que se ha perdido o destruido por efecto de las tragedias. Nos parece increíble que, EN LAS BAHAMAS, se descubra que el “gobierno mexicano” construye una ciudad deportiva con inversión de más de treinta millones de dólares y que se les regalará, cuando miles de familias no tienen casa, perdieron muebles, documentación, vestidos, alimentos y enseres domésticos. Es decir, parece que damos caridad, solicitando limosna… pero así son los derechistas y persignados.

En fin tal parece que las tragedias, al igual que con el mediocre de Miguel de la Madrid, las tiene que afrontar y resolver la gente, sin el apoyo ni la ayuda de los políticos y funcionarios a los que aplasta la tragedia misma, pero que se hinchan de dinero, gracias a los contratos y negocios que se hacen en las “oportunidades” que generan las tragedias… negocios son negocios y es de lo que realmente saben los “desgobernantes” de la derecha nacional…

viernes, 19 de marzo de 2010

DE LA ERA DE LA IDEOLOGÍA A LA ERA DE LA CRIMINALIDAD...‏

Al principio, todo fenómeno es un gérmen; al cabo del tiempo, llega a convertirse en una realidad tangible. El sabio piensa a largo plazo. Por eso presta atención a los gérmenes. La mayoría de los hombres carecen de perspectiva. Por eso no se ocupan del problema hasta que no ha llegado a ser evidente.

Cuando se trata de un germen, es un asunto sencillo, requiere poco esfuerzo y aporta excelentes resultados. Cuando el problema se ha hecho evidente, es preciso invertir muchos recursos en resolverlo, y todos los esfuerzos sueles ser en vano.

El I CHING DICE: CUANDO CAMINAS SOBRE ESCARCHA, EL HIELO NO PUEDE ESTAR LEJOS”.

DEL LIBRO DE Jean-Francois Gayraud: “El G9 de las mafias en el mundo.

EN todos los países se habla de los problemas del crimen organizado, la realidad es que la globalización también genera el fenómeno de la globalización del crimen organizado y lo que eran simples grupos de mafiosos, hoy, son las grandes trasnacionales mafiosas y se tiene que reconocer para tratar este tipo de fenómenos que nos afectan y que: “EL CRIMEN ORGANIZADO HA ABANDONADO LA MARGINALIDAD Y SE HA INSTALADO EN EL CORAZÓN DE NUESTROS SISTEMAS POLÍTICOS Y ECONÓMICOS”. Una cosa es la complicidad entre los policías y los criminales y otra más es que dentro de la evolución de esa complicidad se extiende la corrupción e invade las relaciones entre mafiosos y políticos, funcionarios, “empresarios”, banqueros, comerciantes y financieros, es más, rebasan este nivel y se convierten en sistemas financieros independientes de tal forma que son los que controlan parte de la economía y generan la sustitución del sistema de préstamos a corto y largo plazo, por mecanismos que les permiten, con la complicidad y protección de los políticos y de los financieros, hacer el reciclado de dinero conocido como “LAVADO”. NO SOLAMENTE A NIVEL NACIONAL SINO A NIVEL INTERNACIONAL.

ESTE nuevo poder económico y paramilitar del que hacen gala, les permite controlar los procesos políticos de tal suerte que se sabe que, muchos grupos y organizaciones políticas, en las entidades o en los municipios, no pueden operar sin el visto bueno de tales organizaciones y para ello financian campañas y colocan, sin “alianzas”, a muchos funcionarios, claves, para el control de la seguridad o para el manejo y operación de los recursos financieros que les permiten “lavar” enormes cantidades de recursos y, con ello, se genera la nueva generación de mafiosos que se mimetizan con los grupos del poder político y económico y, para ello, se infiltran en los organismos donde los políticos no tienen la experiencia ni el talento para detectar esa nueva forma de poder político—económico y se aumenta el poder paramilitar y de control en otras áreas. Por ello, la lucha contra los grupos criminales en la actualidad se pierde, de tal suerte que no se conocen los mecanismos de poder y de control, porque los cuerpos de seguridad o de vigilancia y policía se ven rebasados por los nuevos caminos y métodos del crimen organizado en el país.

Las mafias, no tienen preferencias ideológicas, tienen intereses, de tal suerte que operan de igual manera con cualquier clase de grupo y organización, pero, sobre todo, buscan la forma de operar con los que cuentan con ligas en el poder o están en el poder, por ello, su primer eslabón es la policía o los grupos de inteligencia, sobre todo porque los policías son similares en su forma de pensar y de actuar, es como si en un espejo de un lado estuviera la imagen mafiosa y en el reflejo la imagen de la “autoridad”, la mafia es “autoridad”. Los extremos se juntan pero sobre todo, se identifican, por esa razón dicen que para liquidar a los grupos de policías o a grupos mafiosos se tienen que utilizar a los mismos: con el criterio de: veneno combate veneno o fuego apaga fuego.

No son grupos que se inclinan por el terrorismo, el terrorismo quieran o no aceptarlo los genios de la “seguridad,” tiene bases ideológicas o religiosas y se opera con grupos inclinados al dogmatismo o de pensamiento radical y conservador, así, los grupos terroristas, están ligados a las luchas personales como en el caso del terrorismo operado por Pablo Escobar en Colombia o por los grupos islámicos y si vemos la forma de reacción de los dogmáticos individualistas o grupales, son, casi idénticos. No aceptan otra razón más que su forma de pensar o de entender las cosas y para imponer sus ideas, son capaces de matar, aún a los inocentes… buscan los reflectores con gran poder egocentrista… y así vemos que hay formas de enfrentar el fenómeno, con ideas o con caprichos y voluntades dogmáticas para imponerse por encima de los demás. Esta es la falla en la lucha en México. Existe dogmatismo, no estrategia y táctica político-militar. Se busca lo inmediato, no ganar la guerra… es tiempo de reflexión, no de dogmas ni egos… la vida de inocentes no se puede poner en riesgo como se hace. Más de 19 mil muertos y nadie dice nada…

COMO SI EN LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO Y DE LOS TEATROS ESA CIFRA FUERA PARTE DEL MISMO… Esta sociedad pasa de la era de las ideologías a la era criminal. Los grupos del poder y los gobiernos que establecen la “seguridad” y “el estado de derecho” está desmoronándose y se condiciona la era criminal que controla no solamente el poder económico, el paramilitar y político gracias al manejo de las complicidades y de las corruptelas donde los políticos y funcionarios pasaron de ser parte de la sociedad y la complicidad a ser servidores y serviles de este nuevo poder. Cuando los funcionarios y políticos se dejan deslumbrar por los espejismos mediáticos y la publicidad que logran por medio de los espectáculos en la seguridad se pierde el ritmo y los objetivos reales del enfoque de la lucha contra los grupos del crimen organizado y es así que ante el fracaso real que observa la ciudadanía pierden credibilidad y confianza.

Ante la represión y la violencia, la falta de garantías y seguridad a los medios de comunicación independientes y a los periodistas se genera un “disimulo” o se provoca una autocensura que impide ver la realidad a la sociedad y permite la manipulación de información o la generación de rumores en todo el país. Ante la falta de información oportuna y verídica se generan los chismes y los rumores y ante este fenómeno solamente se auxilian a los grupos fuera de la ley y no se da pie para que la misma sociedad exija que se castiguen a los criminales, sus socios o a la que llegan a la complicidad por la corrupción y se brinda la idea de que la criminalidad está enraizada dentro de la misma sociedad y los encargados de la “seguridad” ante la pérdida de visión y ante la falta de claridad en los objetivos, someten a la misma sociedad a la represión y la vigilancia de tal suerte que en vez de lograr que la sociedad sea un aliado de las fuerzas del gobierno y del estado, se sientan perseguidas, reprimidas y por tanto criminalizadas y en vez de tener confianza y credibilidad a lo que señalan los políticos y funcionarios pierden esa confianza y se convierten, si no en aliados de los grupos fuera de la ley, cuando menos les generan simpatía porque los ven también como víctimas en vez de victimarios.

En este tipo de conflictos armados se tiene que distinguir que la lucha es contra civiles criminales no ante grupos militares externos o internos que luchan por el poder o se disputan el mismo, simplemente es una nueva forma de darse los conflictos. No es una lucha por la libertad o la democracia, es una lucha de intereses económicos dentro de un mercado especial que abarca a un grupo que tiene ligas internacionales y supera los límites nacionales, la globalización de la delincuencia es una realidad y así se debe de entender para poderla enfrentar y que la comunicación no se vea limitada sino que sirva para fortalecer la lucha social…